sábado, 22 de diciembre de 2012

Me cuesta entender, un poco, lo que me pasa. Más bien, me cuesta entenderlo todo. 
Los vi en el metro, fue como yo imaginaba el peor escenario... yo estaba solo, sin nadie que me apoyara en ese momento, sin nadie con quién compartir la incomodidad y el nerviosismo propio de la situación. Sin embargo, poco me produjo. Una sensación de miedo a que pudiese llegar a hablarme, un poco de nervios de pensar en qué debía decir, un poco de rabia de pensar que si me saludaba estaba rompiendo lo que me había dicho que haría en ese caso. Nada de eso pasó, no me saludó, pasamos como si no nos conociéramos como si jamás en la vida hubiésemos sabido absolutamente nada el uno del otro, como si jamás nos hubiéramos gritado amor, como si jamás hubiésemos sido uno.
Estábamos tan cerca, cada uno con quién ha pasado estos últimos 3 años... él con su pololo y yo solo, solo y con un lío en la cabeza que muy difícilmente puedo expresar con simples palabras.
No quería que eso pasara, no quería verlos, no quería compartir su mismo espacio pero pasó y fue atroz la situación, no los sentimientos que me produjo. 
Contrario a lo que siempre pensé, no me dio pena, no sentí el amor, no quise abrazarlo y tenerlo conmigo como fantaseé por tanto tiempo.
Después de eso han sido días normales, con todo lo que un día normal involucra. Poca actividad, pocas relaciones interpersonales, poca emoción y muy, por muy poco entusiasmo por hacer algo que me pueda alegrar un rato.
Anoche, soñé que estaba en una fiesta con amigas y aparecía él con su pololo, todo era muy confuso porque yo le pedía a un amigo que se hiciera pasar por mi pololo para no enfrentarme a ellos, nuevamente, solo.
M! me pedía un cigarro para su pololo y yo se lo vendía justificando aquella transacción con la imborrable frase: "Se lo vendo, así es el mercado él quiere lo que tengo y yo quiero lo que él tiene, pero no se cuánto cuestas". Así desperté, entendiendo nada... pensando que, quizá, en mi subconsciente aun hay algo que no me permite superar todo. También pienso que puede que toda la gente sueñe, en algún momento, con su primer y gran amor, debe ser probable, ¿no?
No quiero que aparezca más, ni físicamente ni en un sueño que por mucho que yo soy el creador, no lo manejo completamente.
No quiero sentir confusión, no quiero tener que reflexionar qué es lo que me sucede, no quiero que siga siendo un elemento presente en mis días -o en mis noches-, no quiero más, por el momento creo que es mejor seguir con mi mente stand by y seguir pensando nada, haciendo nada y esperando nada.

No hay comentarios: