El sonido estruendoso de la lluvia cayendo me hace una jugarreta que más que entretenerme sólo logra hacerme rememorar lo que profundamente aún guardo y que cada día logro obviar más.
No puedo negar que este proceso recuperativo va de la mejor forma, pero tampoco puedo hacerme el tonto y decir que esta noche los recuerdos no están llenando mi mente.
Creo que esta vez es diferente, no es pena, no es rabia, no es rencor, ni nada de ese tipo de sentimientos que a cada momento están quedando más atrás.
La lluvia llegó y mi paraguas no permitirá que ni una sola gota nos toque, El invierno se avecina y nada, absolutamente nada me afectará.
En tres meses más todo volverá a la normalidad, ahora debo juntar ganas porque la meta es volver a ser feliz.
No puedo negar que este proceso recuperativo va de la mejor forma, pero tampoco puedo hacerme el tonto y decir que esta noche los recuerdos no están llenando mi mente.
Creo que esta vez es diferente, no es pena, no es rabia, no es rencor, ni nada de ese tipo de sentimientos que a cada momento están quedando más atrás.
La lluvia llegó y mi paraguas no permitirá que ni una sola gota nos toque, El invierno se avecina y nada, absolutamente nada me afectará.
En tres meses más todo volverá a la normalidad, ahora debo juntar ganas porque la meta es volver a ser feliz.
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