Cuando me di cuenta que me había desenamorado de mi mismo fue el día que me ví sólo en un dormitorio llorando por quién no lo merece.
Desde hace un tiempo empecé un coqueteo conmigo mismo, me corté el pelo, cambié mi forma de verme al espejo y comenzó a fluír de mi un sentimiento diferente.
Ya no soy feo, ya no soy menos que nadie. Yo valgo y más de lo que imaginé, traté y logré empezar a ponerme de pié después de una cruenta guerra, más que con él, conmigo mismo.
Siento que me gusto y que esto huele a amor, al amor que perdí y que de a poco empiezo a recuperar.
Desde hace un tiempo empecé un coqueteo conmigo mismo, me corté el pelo, cambié mi forma de verme al espejo y comenzó a fluír de mi un sentimiento diferente.
Ya no soy feo, ya no soy menos que nadie. Yo valgo y más de lo que imaginé, traté y logré empezar a ponerme de pié después de una cruenta guerra, más que con él, conmigo mismo.
Siento que me gusto y que esto huele a amor, al amor que perdí y que de a poco empiezo a recuperar.
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